Article: ¿Cómo combinar el ácido glicólico con la vitamina C?

¿Cómo combinar el ácido glicólico con la vitamina C?
Dos activos que cambian la piel: ácido glicólico y vitamina C. Son potentes, muy eficaces, pero también pueden dar problemas si no se usan con criterio. En este episodio te explicamos qué hacen, cómo usarlos juntos —sin irritaciones— y rutinas prácticas según tu tipo de piel.
¿Qué hace cada uno? — explicación sencilla
Primero, la vitamina C. Hablamos de ácido ascórbico o sus derivados. Es un antioxidante potente: protege frente a los radicales libres, ayuda a reducir manchas y aporta luminosidad. Además estimula la producción de colágeno, lo que contribuye a una piel más firme. En cosmética suele usarse en concentraciones del 10 al 20% para el ácido ascórbico activo; las formas derivadas pueden usarse en porcentajes distintos y suelen ser más estables.
Ahora el ácido glicólico. Es un alfa-hidroxiácido (AHA) de bajo tamaño molecular, lo que le permite penetrar bien en la piel. Su función principal es la exfoliación química: disuelve el “pegamento” entre células muertas, mejora textura, aclara manchas superficiales y reduce la apariencia de poros. En cosmética doméstica conviene usarlo en torno al 5–10%; a concentraciones mayores hablamos de peelings profesionales.
¿Se pueden combinar? la verdad sobre el pH y la irritación
Respuesta corta: sí, se pueden combinar, pero con precaución. Dos puntos clave:
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pH y actividad: la vitamina C (ácido ascórbico) funciona mejor a pH ácido, y el glicólico también es ácido. No se “anulan” entre sí, pero aplicar dos ácidos potentes juntos aumenta la probabilidad de irritación.
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Irritación: la exfoliación con glicólico puede aumentar la penetración de otros activos, esto es bueno si quieres más eficacia, pero también puede incrementar la sensibilidad.
Por eso hay dos estrategias seguras: separarlos por horario o capas con espera.
Estrategia A: separarlos por horario (recomendado)
La forma más segura, especialmente si tienes piel sensible o estás empezando:
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Mañana: vitamina C + protector solar. La vitamina C potencia la protección antioxidante y funciona genial con SPF.
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Noche: ácido glicólico. Lo aplicas por la noche para que actúe mientras la piel se regenera.
Ventaja: minimizas irritaciones y aprovechas cada activo en su momento ideal.
Estrategia B: capas en la misma rutina (nivel avanzado)
Si ya toleras ácidos y quieres potenciar resultados:
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Limpia y seca la piel.
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Aplica ácido glicólico primero.
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Espera 15–30 minutos: este tiempo permite que el glicólico actúe y que el pH se estabilice.
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Aplica vitamina C.
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Hidrata, y si es de día, SPF siempre.
IMPORTANTE: empieza con concentraciones bajas y haz una prueba de parche. Si sientes escozor intenso o enrojecimiento, espacia las aplicaciones o alterna días.
Rutinas prácticas por tipo de piel
A modo de ejemplo:
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Piel sensible: Vitamina C por la mañana (derivado estable o baja concentración), glicólico 1–2 noches/semana a baja concentración.
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Piel normal/mixta: Vitamina C diaria por la mañana; glicólico 2–3 noches/semana por la noche.
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Piel grasa/acomodada a ácidos: Vitamina C por la mañana; glicólico 3–4 noches/semana o alternando con otros exfoliantes.
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Usuarios avanzados: Pueden probar la técnica de capas, siempre con espera de 15–30 min y con productos de tolerancia comprobada.
Y un recordatorio: si usas retinoides, alterna días.
Cómo elegir los productos (práctico)
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Vitamina C: el ácido ascórbico puro es muy eficaz pero poco estable; busca envases opacos y airless. Si quieres menos riesgo de irritación, los derivados (sodium ascorbyl phosphate, ascorbyl glucoside) son más estables y suaves.
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Ácido glicólico: para uso en casa, 5–10% es efectivo y seguro si se usa con moderación. Para peelings profesionales, deja eso en manos expertas.
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Textura y pH: no te obsesiones con el pH, pero sí con la tolerancia. Empieza con fórmulas bien formuladas y baja concentración si dudas.
Errores comunes y soluciones
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Error: pensar que “más concentración = mejor” → solución: empezar bajo y aumentar.
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Error: no usar protector solar → solución: SPF diario obligatorio cuando usas glicólico.
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Error: mezclar muchos activos potentes a la vez → solución: simplifica la rutina y añade un activo nuevo cada 2–4 semanas.
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Mito: que la vitamina C y el glicólico se “anulan” → aclaración: no se anulan, pero su combinación puede aumentar irritación por el pH y la exfoliación.
Consejos finales y seguridad
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Haz siempre una prueba de parche (48 horas).
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Si tu piel se enrojece o pica de forma persistente, reduce frecuencia o consulta con un dermatólogo.
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Protege la piel con SPF todos los días.
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Si dudas, alterna: vitamina C por la mañana, glicólico por la noche, y ve incrementando según tolerancia.
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Y recuerda cuida tu piel con criterio y protege siempre la barrera. ¡Hasta la próxima!
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